Hace bastante tiempo que dejé de lado este espacio, han pasado un sin fin en estos años transcurridos y como la mayoría de las personas que cuentan con sobrepeso he pasado por un sin fin... por decirlo de alguna forma... de dietas y nutriólogos, pero seguimos mal y la verdad más mal que cuando iniciamos este blog. Pero no estoy aquí para contarles cosas malas, al menos no ahorita que he vuelto a tomar las riendas en ese punto de mi vida. La siguiente semana iniciare nuevamente mis citas con nutriólogo, de un lugar que ya les había compartido y que incluso hubo alguna participación. De momento les puedo compartir que me encuentro un poco más centrada y decidida en mejorar mi condición de vida, porque el desenlace puede ser bastante dramático en caso de seguir por esta vía.
Quiero iniciar esta entrada diciendo que no ha sido fácil, en realidad nada fácil. Seguir la dieta ha sido complicado porque lo he hecho complicado; debo de reconocer que no he buscado opciones para realizar las comidas y por ende me he aburrido y recaído más de una vez, ocasionando con ello que no baje lo que debería en estos casi dos meses, recuperé peso, pero al menos no ha sido grasa, sino musculo, digo de lo perdido lo ganado. Ahora bien, asistí a un taller que ofreció la clínica a la cual voy; siendo sincera, no me gustó del todo cómo lo plantearon, pues pareciera (o al menos esa idea me inspiraron) que hasta que bajemos de peso, podremos ser felices y sentirnos realizados, amados y plenos... cuando en realidad lo que estoy tratando de hacer es desde el amor propio y todo ese bagaje de ideas y conceptos del #BoPo, aceptarme tal cual soy, trabajando en las llamadas áreas de oportunidad, de ahí que en mi post pasado plasmé " más amable y comprensivo "...